domingo, 23 de febrero de 2014

Trabajo 4: Jabalí de Emiranto

Tenía que matar a un Jabalí que comía hombres, hacia terremotos y hasta podía arrancar árboles desde la raíz. De camino hacia el Emirato fui a visitar a mi amigo el centauro Folo. Tras tener una batalla con varios centauros me fui y encontré al jabalí,lo perseguí durante horas y lo encadené sin matarle. Así me lo llevé a Micenas.

sábado, 22 de febrero de 2014

Capítulo II: 'La noche llegaba'

Capítulo II

Esa misma noche él volvió a lomos de un caballo negro con las dos patas delanteras blancas,junto a él traía a otro caballo blanco totalmente. Supuse que era para mi. Cuando llegó se bajo de un salto y me tendió su mano para ayudarme a subir, a lo que la rechacé y subí
-Creo que tengo la suficiente fuerza como para subirme yo sola- Dije de forma burlona y él se quedó callado.
Tras acomodarme en el caballo el miró el horizonte
-Debemos irnos ya,tardaremos dos días hasta llegar, si llevamos un buen ritmo llegaremos por la mañana, si no por la tarde o incluso por la noche- Dijo de forma algo severa.Yo asentí.

Cogí las riendas e hice que el caballo comenzase a caminar, fui apresurando su paso. y relajé las riendas cuando el caballo iba bien.Suspiré.
-¿Dónde dormiremos?-
Pregunté curiosa y él me miró serio, como siempre.
-Esta noche tendremos que dormir fuera. Aunque haga frío-
Respondió a lo que yo me quedé callada,no me aconstumbraba a la idea.Al final le respondí.
-¿No podríamos alquilar una posada solo por una noche?- Dije tímidamente
-¿Prefieres comer o dormir en un lugar calentito?-
-Comer...- Susurré -Tengo varios peniques...¿Habría?- Se los ofrecí
-No...No son suficientes- Me los devolvió -Si quieres podríamos ir al mercado, apenas está a dos manzanas,compraremos un par de cosas, y ya buscaremos comida por el bosque o algo-
Asentí algo desconfiada.

Poco a poco caía el sol, aunque fuimos. El mercado ya casi cerraba. Compramos lo más barato que había; leche, huevos y pan. Yo deseaba que comprase algo de carne. Pero valía demasiado cara. Volvimos a caballo.Acampamos junto a un río, donde él dejó beber agua a los caballos y los soltó. Encendimos un fuego, y yo me tumbé en el suelo jugando con el fuego. Observé como se levantaba y se iba hacia el río que apenas estaba a unos metros.Finalmente entró al río.El agua estaba helada.
-¿Estás loco? ¡¿Cómo se te ocurre meterte en el agua a estas horas?!- Dije alarmada -¡Vas a coger un buen resfriado y...-
El me calló con la mirada
-Sé lo que hago- Susurró.
Vi como se acercaba a unas rocas, que estaban en la arena dentro del río y metía las manos por debajo,así sacó dos peces de mediano tamaño. Salió con una media sonrisa y los dejó junto al fuego. Se quitó la camiseta dejándola secar
-Estoy seguro de que esto no lo comes todos los días- Dijo burlón y orgulloso. Limpió un poco el pescado y lo puso al fuego. Cuando los sacó yo me lo comí con ansia y él me sonrió tranquilo. Tras comérmelo bostecé con sueño.
-Duérmete, mañana madrugaremos-
-¿Tú no dormirás?-
Negó con la cabeza
-Prefiero vigilar- Respondió colocándose su camiseta ya seca. Me acosté en el pasto seco. Mi caballo se acercó a mi,me tapé la cara, para que no me pisase.Pero me sorprendió su reacción, se hecho a mi lado, a lo que yo me acurruqué en su cuello con una sonrisa y le abracé. Me terminé durmiendo. El chico se quedó vigilando y me hechó una manta por encima, para que no pasase frío.

CAPÍTULO I: 'EL AULLIDO' [TEXTO ESCRITO POR MI]

Capítulo I.

Despierto en medio de una noche fría y oscura. Me levanto descalza,en silencio, me acerco hacia la ventana y cuidadosamente apoyo los codos sobre el alféizar pensativa, hundida en mis pensamientos. Agito la cabeza, desconcertada y confusa, tratando de salir de ellos aunque no lo consigo. Miro el bosque, perdiendo mi mirada lentamente.De repente salgo de golpe de mis pensamientos desviando mi mirada hacia mis pies y luego, de nuevo, hacia el bosque. Era escalofriante oir el aullido de los lobos en una noche tan fría y oscura. Pero ese aullido,había sido muy...escalofriante, todos eran iguales, pero en algo destacaba este,sería la potencia,la forma de aullar o que...

Bajo las escaleras aun descalza y salgo al bosque,caminando lentamente, con un candil pequeño. Me siento bajo a un árbol con un libro entre mis brazos y me pongo a leerlo... De pronto lo cierro bruscamente y miro el cielo, miro delante mía y me encuentro a un chico de mi edad, más o menos, rondaría los quince o tal vez los dieciséis. Moreno, de ojos verdes. Le miro, con timidez y a la vez con serenidad. No le digo nada, me quedo callada, no me asustaba aunque tampoco me traía tranquilidad. El chico iba a decir algo, pero algo hizo que no lo dijese, entonces me lancé y pregunté con una voz tranquila:
-¿Qué te hizo venir aquí?¿Buscas algo de mi...o del bosque?-
El chico no respondió en seguida,tardó unos segundos. Por fin se decidió a hablar.
-No deberías de estar aquí...te están buscando,y no, no son tus padres- Dijo arqueando una ceja muy suave y levemente.
Me quedé pensativa tardando unos minutos en responder
-Y...¿por qué?- Respondí simplemente, con la mirada perdida
Se agachó frente a mi suspirando muy levemente
-No puedo saberlo...- Susurró haciendo que le mirase a sus ojos.Se levantó -Debo irme...volveré- Dijo y se marchó sin más,sin tiempo a que le pudiese preguntar nada.

Mi cabeza estaba hecha un lío. ¿Por qué me buscaban? ¿Por que no podía o no quería responderme? ¿Quién era él? ¿Cómo sabía que yo estaba allí? ¿Por qué había aparecido esta noche y no la anterior? ¿Tendría algo que ver ese aullido? Tragué saliva. ¿Debía hacerle caso,o era una trampa? Finalmente me levanté y volví a casa. Me senté en una vieja mecedora, meciéndome suavemente pensativa hasta quedar dormida.


Pasaron varios días hasta volverte a ver.Estaba sentada en el suelo,leyendo otro de mis libros,levanté la mirada y te vi, no pude evitar perderme en tus ojos, aparté la mirada y luego te volví a mirar
-Ya han dejado de buscarme?- Pregunté en un susurro
-No...- Dijo suavemente negando con la cabeza
-¿Cómo sabes lo que está pasando?- Dije, curiosa y a la vez preocupada.No me creía mucho que supieras todo eso.
-No deberías precipitarte y saberlo todo en un mismo día, debes esperar, el tiempo te lo dirá. Debes tener paciencia- Respondió agachado frente a mi.
Me quedé callada y bajé la mirada y luego la subí. Noté el tacto de sus dedos fríos acariciando mi mejilla,y entonces me respondió
-Viajo al Norte, no todos los días pero sí de vez en cuando, oí a los reyes hablar sobre tí-
-Pero...-
Me calló con un gesto.
-Ya te dije que no lo puedes saber todo en un día-
-Déjame ir contigo-
-No puedes...- Dijo cuando le interrumpí
-Por favor- Le mire,con tristeza, a lo que no pudo decirme que no. Asintió finalmente.
-Vendré a la noche a por ti- Dijo y se volvió a ir.

TTI Capítulo 2º Platero y Yo. Video

Este es el vídeo de TTI que he realizado del segundo capítulo de Juan Ramón Jiménez, de su libro Platero y Yo, como homenaje al centenario de su publicación.
Pincha en el enlace para verlo.

Video TTI Evver

jueves, 20 de febrero de 2014

PLATERO Y YO


TTI: Noticia Juan Ramón Jimenez.

PRIMERA PARTE: INFORMACION DE TRES MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Prensa escrita. Periódico el Pais :

El país


[Por si no funciona el enlace]
http://elviajero.elpais.com/elviajero/2014/01/25/actualidad/1390688063_052400.html

Televisión:




RTVE

Radio:

radio rute

SEGUNDA PARTE

Juan Ramón Jiménez  fue un hombre andaluz que vivió en Moguer (Un pueblecillo de Huelva).Fue muy conocido por numerosas obras y sobre todo por Platero (un burro) .En un principio no iba a ser publicada, pero gracias a Zenobia (Su mujer) finalmente fue publicada. En diciembre de 2013 va a ser una noticia muy importante y se va a celebrar en su pueblo Moguer. La mujer de Juan Ramón murió y un año y medio más tarde murió el famoso poeta. A pesar de que el día de Juan Ramón Jiménez se celebra durante todo el año en diciembre va a ser aún más especial. No se lo pierdan, dentro de poco será dicho la cadena, el día... etc.

lunes, 3 de febrero de 2014

Trabajo 3: Capturar a la cierva de Cirenea

Tenía que capturar a la cierva de Cirenea, pero no sería nada fácil. La tenía que llevar viva,algo muy difícil:

Euristeo, esta vez, me había mandado capturar a la cierva de Cirenea, pero yo tenía un problema, que no me atrevía. No podía matarla ni derramar una mísera gota de sangre. Ella era muy veloz, tenía la cornamenta y pezuñas de oro. Llevaba las noches sin dormir intentndolo durante días y noche. Una de las veces tuve una oportunidad y la iba aprovechar.Además, como dicen, el tren solo pasa una vez. Así que la capturé tirándole una flecha mientras bebía agua, pero por suerte no cayó ni una gota.La llevé y así completé mi tercer trabajo.